La llegada de un cachorro a casa es una de las experiencias más emocionantes para cualquier familia. Es un momento lleno de ilusión, pero también de responsabilidad. Preparar bien el entorno puede marcar la diferencia en su adaptación, comportamiento y bienestar desde el primer día.
No basta con comprar comida, juguetes y una cama. Cada zona del hogar debe adaptarse para garantizar seguridad, confort y aprendizaje progresivo. En esta guía práctica, te explicamos cómo preparar cada estancia para recibir a tu nuevo compañero de cuatro patas.
El salón: el centro de la convivencia
El salón suele ser la zona donde el cachorro pasará más tiempo con la familia, por eso debe ser segura y estimulante.
Qué debes hacer:
- Retira cables visibles o protégelos con fundas protectoras. Los cachorros tienden a morderlos.
- Guarda objetos frágiles o decorativos a baja altura.
- Alfombras: si no quieres que se manchen, mejor retíralas durante las primeras semanas.
- Prepara un rincón tranquilo con su cama o manta. Ese será su espacio de descanso.
En Centro Canino Bagesdog, siempre recomendamos elegir un lugar con buena visibilidad para que el cachorro no se sienta aislado, pero sin ruidos excesivos.
La cocina: alimentación y aprendizaje
La cocina es ideal para establecer rutinas de alimentación, pero también para iniciar la educación.
Consejos prácticos:
- Elige un rincón fijo para el comedero y bebedero, preferiblemente sobre una superficie fácil de limpiar.
- Evita dejar restos de comida o bolsas accesibles.
- Instala una barrera si no quieres que acceda a toda la cocina mientras cocinas.
- Reforzamiento positivo: aprovecha la cocina para enseñar rutinas básicas, como sentarse antes de comer o esperar tranquilo.
El baño: espacio de limpieza y primeros cuidados
Aunque no será una zona habitual para el cachorro, es importante que se acostumbre al baño.
Qué debes prever:
- Haz una introducción progresiva al entorno del baño: suelo, ruidos, agua…
- Ten listos productos adecuados para su pelaje y piel, siempre recomendados por profesionales.
- Secado y limpieza: usa toallas suaves o un secador en modo silencioso. Acostúmbralo poco a poco al sonido.
Es importante que el primer baño no sea estresante ni improvisado. En nuestro blog “El primer baño del cachorro” te damos consejos prácticos para que sea una experiencia positiva.
El dormitorio: crear hábitos de descanso
Muchos tutores quieren que el cachorro duerma cerca durante sus primeros días, y es completamente válido. Sin embargo, es importante mantener unas reglas claras.
Recomendaciones:
- Coloca una camita al lado de la cama si quieres que duerma contigo, pero sin subir al colchón.
- Evita los cambios constantes de ubicación: la rutina es clave para que aprenda a dormir tranquilo.
- Evita dormir con la puerta cerrada si el cachorro aún no está acostumbrado. Puede generar ansiedad.
A medida que se sienta seguro, podrás mover su cama al espacio definitivo donde dormirá.
Pasillos y escaleras: zonas de paso que requieren control
Estas zonas pueden parecer inofensivas, pero en cachorros activos pueden convertirse en zonas de riesgo.
- Coloca puertas de seguridad si tienes escaleras.
- Evita alfombras que resbalen.
- Guarda calzado u objetos que puedan mordisquearse.
Durante los primeros meses, es mejor restringir el acceso a ciertas zonas con barreras físicas. Esto también ayuda en el proceso de educación.
El jardín o terraza: espacio de exploración y riesgo
Si tienes una zona exterior, asegúrate de que esté preparada para evitar sustos.
Medidas esenciales:
- Revisa el vallado: ningún hueco debe ser lo suficientemente grande como para que escape.
- Retira plantas tóxicas o elementos punzantes.
- Evita productos de limpieza o pesticidas al alcance.
- Supervisión siempre que esté fuera: los cachorros aún no conocen los límites.
En espacios exteriores, puedes iniciar sus primeros juegos de socialización o reforzamiento de órdenes básicas, como “ven” o “quieto”.
Zona de descanso: su refugio personal
Más allá del espacio compartido con la familia, es recomendable crear un rincón propio para el cachorro.
Debe ser:
- Tranquilo y alejado de ruidos fuertes o corrientes de aire
- Con una camita cómoda y limpia
- Opcionalmente con un transportín abierto, que puede usar como cueva segura
- Con algún peluche o prenda con tu olor para relajarlo los primeros días
Este rincón será clave para que aprenda a autorregularse emocionalmente.
¿Y los juguetes, empapadores, premios…?
Es importante tener listos algunos elementos básicos para sus primeras semanas:
- Juguetes de diferentes texturas y tamaños: estimulan su mente y previenen mordidas en muebles.
- Empapadores o alfombrillas higiénicas: para reforzar el aprendizaje de higiene en interior.
- Snacks o premios blandos: fundamentales para iniciar el refuerzo positivo.
- Correa y collar/arnés adaptados a su tamaño: incluso si no sale a la calle en los primeros días, es bueno que se acostumbre a usarlos.
Últimos consejos antes de que llegue
- Dedica tiempo los primeros días. Evita dejarlo solo muchas horas en sus primeras semanas.
- Limpia con productos sin olores fuertes. Los cachorros son muy sensibles a los aromas.
- Haz una revisión diaria de zonas de riesgo: enchufes, bolsas, cubos de basura, productos de limpieza.
- Involucra a todos los miembros de la familia en las rutinas.
- Ten paciencia. Los cachorros necesitan tiempo, repetición y mucho amor para adaptarse.
Conclusión
La llegada de un cachorro es una aventura maravillosa, pero requiere preparación. Adaptar cada estancia de tu casa no solo garantiza su seguridad, sino que facilita el aprendizaje, reduce el estrés y crea un entorno donde podrá desarrollarse de forma equilibrada.
En Centro Canino Bagesdog, acompañamos a nuestras familias antes y después de la llegada del cachorro. No solo criamos con dedicación y responsabilidad, sino que ayudamos a construir hogares preparados para ofrecer lo mejor desde el primer día.
Si quieres más consejos personalizados, puedes contactar con nosotros aquí.
