La llegada de un cachorro a casa es un momento emocionante, pero también puede generar muchas dudas. Una de las más frecuentes es: “¿por qué mi cachorro no quiere comer?”. Aunque de entrada puede generar preocupación, lo cierto es que hay muchas razones normales y temporales para que un cachorro rechace la comida en sus primeros días.
A continuación, te explicamos las causas más comunes, cómo actuar correctamente y en qué casos sí conviene consultar. Lo importante es mantener la calma, observar el contexto y acompañar al cachorro en este proceso de adaptación sin cometer errores que puedan empeorarlo.
Es normal: el cachorro necesita tiempo para adaptarse
Uno de los errores más habituales al ver que un cachorro no come es alarmarse en exceso o cambiarle de comida de inmediato. Sin embargo, lo primero que hay que entender es que el cachorro acaba de sufrir un cambio radical de entorno: nueva casa, olores distintos, personas desconocidas, posibles ruidos que antes no existían, y además, ha sido separado de su madre y sus hermanos.
Todo eso impacta directamente en su estado emocional y puede hacer que durante uno o dos días su apetito disminuya. Si además ha hecho un viaje largo o está en una ciudad con más estímulos, es totalmente lógico que esté más pendiente del entorno que de la comida.
En Centro Canino Bagesdog, siempre entregamos los cachorros bien alimentados, sociabilizados y con orientación personalizada para su transición. Por eso, en la mayoría de casos, estas situaciones se resuelven con simples ajustes.
Causas comunes por las que un cachorro no quiere comer
A continuación, repasamos las causas más habituales. Muchas veces no es una sola, sino una combinación:
• Cambio de entorno: nuevo hogar, olores, horarios y ruidos desconocidos.
• Ansiedad o inseguridad: si aún no se siente seguro, comer no es su prioridad.
• Cambio de horario o rutina: puede que no tenga hambre justo cuando le ofreces la comida.
• Demasiadas distracciones: niños jugando, otros animales, televisión o ruidos fuertes.
• Cambio brusco de alimento: si no se le da el mismo tipo de comida que recibía en el criadero.
• Temperatura del alimento: algunos cachorros rechazan el pienso seco si está muy frío.
• Demasiados premios o sobras: si ya ha comido snacks o cosas fuera de su cuenco.
• Exceso de comida en el plato: ofrecer demasiada cantidad puede abrumarlo.
Qué hacer si tu cachorro no quiere comer
Lo primero es observar su actitud general. ¿Está activo? ¿Juega? ¿Duerme bien? ¿Hace sus necesidades? Si todo esto es normal, probablemente no haya motivo de alarma y solo necesite tiempo.
Aquí tienes una guía práctica para acompañarlo:
Reduce estímulos
Durante los momentos de comida, crea un ambiente tranquilo. Aleja al cachorro de zonas con mucho movimiento, apaga la televisión y evita hablarle constantemente mientras come. Esto ayuda a que se enfoque en el cuenco.
Ofrece comida durante 15 minutos y retira
Coloca la comida y espera 15 minutos. Si no come, retírala sin insistir. Esto le enseña que la comida no está disponible todo el día. Vuelve a ofrecerla más tarde en otro momento de calma.
No cambies el alimento de inmediato
Cambiarle de pienso tras el primer rechazo solo refuerza su conducta de «esperar algo mejor». Si Bagesdog te ha indicado una marca concreta, mantenla. Puedes humedecer ligeramente el alimento con agua templada para hacerlo más atractivo.
Evita los premios y sobras
Hasta que su rutina alimentaria esté bien establecida, evita darle premios o trozos de tu comida. Si lo haces, puede asociar que la comida buena viene después… y dejará su cuenco esperando otra opción.
Establece horarios regulares
Dale de comer a la misma hora cada día. Esto crea una rutina predecible y facilita que el cachorro anticipe el momento de la comida con apetito.
Supervisa sin presionar
No te sientes frente a él con ansiedad esperando que coma. Suelen percibirlo como presión. Déjale su espacio, obsérvalo desde lejos y actúa con normalidad.
¿Cuándo preocuparse realmente?
Hay situaciones en las que la falta de apetito sí puede ser un signo de alerta. Presta atención si tu cachorro:
• Rechaza la comida durante más de 48 horas seguidas
• Tiene vómitos, diarrea o letargo
• Muestra dolor o llanto al masticar
• Tiene fiebre o encías pálidas
• Deja de beber agua
En ese caso, conviene consultar con tu criador o con un profesional de confianza. En Centro Canino Bagesdog, estamos siempre disponibles para orientar a las familias durante los primeros días, evitando alarmas innecesarias y derivando al profesional adecuado si es realmente necesario.
Consejos adicionales para fomentar el apetito
Además de los consejos anteriores, estas estrategias pueden ayudar:
• Ofrécele comida después de un pequeño paseo o sesión de juego
• Usa un comedero interactivo para que asocie la comida con diversión
• Mantén el cuenco limpio y seco tras cada uso
• Prueba a dividir la ración en dos tomas al día, en lugar de una sola
• Utiliza una rutina clara: comida siempre después de una actividad tranquila
Evita humanizar el problema. No caigas en la tentación de sentarte a darle de comer con la mano o cambiarle de comida cada día. Eso solo genera cachorros más exigentes y una relación desequilibrada con la alimentación.
Conclusión
Que un cachorro no quiera comer al llegar a casa no siempre es motivo de alarma. En la mayoría de los casos se trata de una adaptación emocional y ambiental que puede resolverse con paciencia, entorno adecuado y rutinas claras.
Evita los cambios impulsivos, observa su comportamiento general y acompáñalo desde la calma. Si aún así persiste el rechazo, cuenta con el asesoramiento del criador o un profesional de confianza que te ayude a resolverlo.
En Centro Canino Bagesdog, estamos comprometidos con el bienestar de nuestros cachorros más allá de la entrega. Por eso, ofrecemos orientación práctica a cada familia, para que los primeros días en casa se vivan con seguridad y confianza.
